Hiperpresidencialismo sin populismo

Los autores clásicos (Nino, Linz…) suelen asociar al hiperpresidencialismo con deficits de la democracia. Y esto en virtud de que un presidencialismo exacerbado limita sustancialmente la deliberación y las virtudes epistémicas que se le asocian. De modo super resumido, si las decisiones las toma una sola persona sin deliberación, no podemos confiar en el valor epistémico de la decisión, y por ello, no podemos confiar en que no sea equivocada.
De este modo, cualquier presidencialismo es problemático para un deliberativista. Y cuando me refiero a “cualquier presidencialismo” estoy pensando en dos posibles versiones: tanto un presidencialismo con mayorías legislativas como un presidencialismo sin mayorías legislativas. Sin embargo, un populista podría diferenciar estos dos escenarios.
Cuando el presidente tiene las mayorías parlamentarias –esto en virtud de que ha, o bien ganando su elección por un muy amplio margen, o bien ganado más de una elección–, existiría una clara mayoría popular que comparte sus ideas, y de ese modo, el valor epistémico de sus decisiones (continuación de la deliberación diría Nino) está salvado. De este modo, las decisiones de los presidencialismos mayoritaristas de latinoamerica de los últimos tiempos, con altos apoyos populares (además de altos ámbitos de participación ciudadana), tienen un alto grado de validez prima facie por más que sus decsiones no se hayan debatido largamente en un congreso.
Por el contrario, un presidente sin mayorías legislativas, que toma decisiones unipersonales sin debate (ni participación popular) tiene un muy bajo grado de validez epistémica. Y esto porque no está claro qué es lo que piensa la mayoría (si lo estuviese, hubiera ganado más de una elección, o lo hubiera hecho con un alta diferencia de votos). En esos casos, las decisiones de un presidente sin mayoría legislativa son problemáticas tanto para un deliberativista como para un populista.
De algún modo, esta postura es la que apoyaría un sistema presidencialista mixto, tipo francés: un presidencialismo cuando existe apoyo de las cámaras del congreso, y un parlamentarismo cuando el presidente no tiene esas mayorías. Fue lo que intentamos hacer en el 94? No estoy tan seguro.
Y esto me permite cuestionar el hiperpresidencialismo de Macri (jueces sin acuerdo del senado, DNU sin convocatoria a extraordinarias, intervenciones por decreto, etc) pero no me permitió cuestionar el hiperpresidencialimo de Cristina, que sí tenía un amplio apoyo popular, que se veía reflejado en las mayorías del Congreso. Tanto fue así, que sus principales medidas fueron la mayor parte de las veces, aprobadas por ley
Entonces no veo que sea lo mismo el hiperpresidencialismo de Macri que el de Cristina, y por ello, no hay ningún problema teórico en no haber cuestionado epistémicamente aquél y sí hacerlo ahora.…

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